miércoles, 23 de diciembre de 2009

Imágenes y ética. El debate sobre informar

Cuando el pasado jueves 17 vi la fotografía de docenas de billetes colocados tan delicadamente sobre un cuerpo ensangrentado, pensé por un momento que se trataba de una de tantas imágenes de venganzas de narcotraficantes, dudé Twittear y preferí guardarme el dato, hubiera sido una torpeza mayúscula para las autoridades permitir que una imagen así se filtrara a los medios. No lo tomé en cuenta.

Hoy, viernes, fue el tema de discusión, la fotografía correspondía al cadáver de Arturo Beltrán Leyva, muerto en un enfrentamiento con elementos de la Marina en Cuernavaca. Los análisis estuvieron al día en Twitter, en blogs, en radio, TV y seguramente mañana más de uno analizará el caso en papel.

¿Por qué permitir esto? ¿Vale una exhibición con tono de venganza por parte de las autoridades? ¿Por qué el descuido del lugar de los hechos? ¿Quién puede creer una investigación del caso cuando civiles representantes de medios entran como si fuera un teatro táctil?

¿Quién puso los billetes y otros objetos? ¿El fotógrafo o un oficial apasionado que quería disfrutar su triunfo? ¿Quién tuvo tal descuido? ¿Por qué ensuciar una operación que adquirió elogios más allá de la frontera?... La cuenta pendiente la tendrá la misma agrupación que tuvo el éxito, la Marina, que deberá hacer públicos a los responsables de que hoy, los militares que hicieron caer a Beltrán, se pongan al mismo nivel de los narcotraficantes.

El daño visual

Me imagino el acalorado diálogo de editores de los diarios Reforma y El Universal, incluso las pláticas de las agencias Reuters y AP para saber si debían o no publicar o liberar la imagen que parecía haber sido sacada de una película de Martin Scorsese.

¿Cuánto trabajo hay en las redacciones que tienen entre otras responsabilidades ser el primer diagnóstico de la sociedad a la que informan? ¿Debes seguir presentando la sangre? ¿Se debe seguir presentando el rostro de los muertos inocentes y criminales?

La discusión es larga y los periodistas tenemos mucho trabajo de conciencia para establecer en códigos de ética y manuales de estilo qué queremos informar y cómo de tal manera que los lectores, radioescuchas y televidentes sean informados sin esa carga que poco a poco crea comportamientos que terminan como la foto de Arturo Beltrán Leyva.











Rescato esta reflexión del periodista Raymundo Rivapalacio a propósito de las fotografías publicadas en varios medios del cuerpo de Arturo Beltrán Leyva.
El diálogo se realizó durante el noticiario de José Cárdenas en Telefórmula el 22 de diciembre del 2009.
Muchos de los puntos dichos reflejan la necesidad de los medios de considerar evitar el mensaje de fondo que lleva cada imagen o cada mensaje que la delincuencia organizado pretende hacer llegar a la población...

lunes, 2 de noviembre de 2009

Felicidades Fredy

El siguiente artículo publicado por Diario El Mundo el 26 de julio de 2009 recibió un reconocimiento en el Premio periodístico Rubén Pabello Acosta...

El autor fue Fredy Ruiz Condori que es parte de los bloggeros que participan en "El Blog Dominical"...

Felicidades

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Todos informan, pero...

>> La labor de informar sigue en pie para los diarios, aún con la diversidad de internet, la web no ha conseguido el peso de los medios tradicionales. Por ahora, el lector tiene más que leer, tanto que se podría decir que está abrumado y disperso

II Fredy Ruiz Condori

Al inicio de nuestra historia, cuando vivíamos en cuevas, existía una criatura que no podía caminar. Sus padres lo alimentaban, confortaban y todo lo que conocía este pequeño se reducía a las rocas que lo rodeaban en una tenue oscuridad. Su madre, que pasaba casi todo el día con él, le iba contando con gestos y torpes articulaciones lo que ocurría en el día: que se habían enfrentado a la bestia, que encontró un fruto verde o que había llovido. Nunca la criatura había salido de la caverna. Toda la información le era administrada mediante historias. Un día algo chocó contra las paredes y un gran hueco se hizo. Cuando la criatura vio la intensa luz del mundo exterior y algo, que por el rugido descomunal parecía ser la bestia sobre su cabeza, quedó completamente ciega.
Mucha información podría abrumarnos. Durante cientos de años la gente ha sido como criaturas a las que se le han contado diversas historias. Cuando los medios de comunicación no eran tan sofisticados, era complicado hacer comprender cómo era una realidad tan compleja más allá de aquéllos que nos rodeaban. Homero narraba a los griegos aventuras épicas, ni quién podría corregirlo en la precisión de los hechos, no había dónde corroborarlos; con la aparición de los libros se tenía que imaginar profusamente; la prensa adecuaba el mensaje a un público específico; con el inicio de la radio, podíamos oír la voz de los personajes, la música y captar otras circunstancias; la televisión nos deslumbró, parecía tenerlo todo: imagen en movimiento y audio, nos transportaba por medio de una caja a otros espacios con cómoda facilidad. Pero hasta ahí se puso un punto y aparte. Algo cambió.
Se hizo internet, que a estas alturas ya no es un medio de comunicación más. Es la revolución de la información, de la comunicación y de la manera cómo se configura el mundo. Esta plataforma virtual ha reunido todo lo anterior -texto, audio e imagen- con gran potencialidad e inimaginables aplicaciones. Nos ha lanzado a algo totalmente nuevo y (escalofriante) maravilloso: la posibilidad de que cada ser humano sea creador promiscuo de información.
Ser un referente, un divulgador y hasta un protagonista del mundo nunca había sido tan fácil. Crear información no está de moda: es el presente y el futuro de una sociedad globalizada. Va más allá incluso de la propia funcionalidad de tener una herramienta tan valiosa.
Los optimistas ven a internet como la democratización y la libertad de poder acceder a los conocimientos. Los que no podrían ser llamados pesimistas, sino más bien los expectantes, la ven como un riesgo de incalculables consecuencias para la humanidad y su cultura. “Son los mejores tiempos, son los peores tiempos”, con estas palabras inicia el documental Epic 2015, elaborado por Robin Sloan y Matt Thompson en el que un ficticio, pero posible, museo de los medios de comunicación en el año 2015 narra cómo el periodismo desaparece y es remplazado por una plataforma de internet en constante evolución.

Periodismo y periodistas

“El hábito de comprar un periódico a diario se debilitaba de una generación a la siguiente”, asegura el escritor Paul Starr, en el ensayo “Adios a la era de los periódicos (se inicia una nueva era de corrupción)”, publicado en la revista The New Republic, y apunta como dato que el porcentaje de estadounidenses que compra un periódico es hoy la mitad de lo que era en el año 1945.
Hilda García Villa, Directora de Contenidos de América On Line Latinoamérica y Subdirectora Multimedia de El Universal, evalúa este panorama:
-Es muy prematuro aún decir que la prensa desaparecerá. Es cierto que muchos medios impresos han cerrado sus ediciones para quedarse sólo con versiones en línea, pero eso no es una cuestión exclusiva del ascenso de internet. Tiene que ver con una conciencia ecológica, con un descenso en la lectoría desde la década de los 60, con la irrupción de la televisión, pero sobre todo, con una fuerte crisis económica a nivel mundial que ha hecho descender los niveles de inversión publicitaria.
El problema que ve Paul Starr, también profesor en la Universidad de Princeton, es que las noticias son bienes públicos ofrecidos por la prensa y que han servido como un sistema de alarma ciudadana, además de vigilar al Estado y controlar los abusos privados. “Es verdad -agrega- que en muchas ocasiones no ha realizado esas tareas tan bien como era debido; pero hoy lo que está en duda es si en el futuro podrá continuar cumpliendo esas funciones”.
De hecho internet no sólo da cabida a la voz de los ciudadanos comprometidos con una sociedad justa. Da también la libertad para publicar engaños, calumnias y una distorsión de la realidad a favor de intereses particulares o de grupo. Basta ver la variedad y polaridad de los comentarios que generan las noticias publicadas por algunos diarios en su versión web, o los más diversos textos de los blogs que, en algunos casos, bajo el anonimato se explayan con abundancia sobre temas de interés social. (Algunos tienen un ánimo incendiario). En México, con las recientes elecciones de julio, se vivió un ejemplo claro. Las denuncias contra candidatos se juntaron con las injurias. ¿Cómo distinguir lo verdadero de lo falso? ¿Qué hacer con este reguero y revoltijo de datos? Sólo un lector acucioso que cruzara información con otros medios podía acercarse a la verdad. Pero esa nunca fue su labor. Lo hacen los periódicos en las redacciones cada tarde. ¿Tendría el lector que hacerlo en algún momento si todo estuviera en internet? ¿Querría hacerlo?
En un reciente estudio de la University College London, publicado por la BBC, se revela que los jóvenes actualmente están cambiando sus hábitos de lectura, ya que al hacer una búsqueda por internet “se ojea todo de manera superficial, en lugar de leer un texto de forma detallada”. Para el gurú de internet canadiense Don Tapscott lo único que ha hecho la web es que los jóvenes “pasen menos tiempo delante de la televisión” -cita el informe de la BBC-. Cuando están en la red, “en lugar de ser espectadores pasivos de los videos de otra persona, están leyendo, pensando, organizando y compartiendo sus propias ideas”.
¿Pero entonces qué le ocurrirá a la prensa? Nadie podría tener una respuesta cierta. Todas son especulaciones y proyecciones. La periodista, Subdirectora Multimedia de El Universal, Hilda García Villa apunta:
-Lo importante no es especular sobre si los diarios desaparecerán o no. Lo más importante es ver la manera cómo los periodistas vamos a mantener la calidad en nuestro trabajo. Una nota, por más que sea en tiempo real y de unos cuántos párrafos, deberá ser bien escrita y cumplir con la ética y los objetivos básicos de nuestra profesión. El formato puede ser la televisión, la computadora, el celular o cualquier otro que aparezca. Si la prensa escrita está en crisis, no debemos permitir que lo que entre en crisis sea el periodismo.
El periodista Humberto Castelló, en sus palabras de despedida como director de la redacción del diario Nuevo Herald, explicó que se iba porque no estaba dispuesto a aceptar el despido de más personal, ante la crisis financiera del Grupo McClatchy, dueño del medio. Les dijo a los periodistas, que le rodeaban parados o apoyados en sus escritorios: “Nosotros no venimos aquí por un salario... venimos por una profesión, por un amor y por un respeto a nuestro trabajo”.
“Periodistas habrá siempre, como narradores”, ha sentenciado en más de una ocasión el escritor argentino Tomás Eloy Martínez. En un mundo donde lo que abunde sea proveedores, recopiladores o trapaceros de la información, lo que quizás distinga a los periodistas y su labor sea la manera particular de contar historias verdaderas. Buenas historias.
Internet acaba de cumplir 20 años. Algunos dicen que el acto periodístico ha existido siempre, desde aquella pequeña o gravitante necesidad de saber qué es lo que pasó fuera de la caverna y que uno no pudo ver. Y luego el compromiso fiel y moral de quien narra esa realidad. Así ha sido. Es difícil pensar que tantas historias contadas pierdan sentido. Porque lo que se sabe de internet, en estas dos décadas, es que ha venido a darle un vuelco a todo lo conocido antes con alucinantes resultados. Al periodismo sólo le quedará perseverar en su esencia.

viernes, 23 de octubre de 2009

Twitter, el gran autista

Hace un tiempo que hablábamos sobre lo inútil e imprescindible que es Twitter. Para la labor periodística, sin duda, es una ola de ideas que permite el manejo de la agenda informativa, pero a la vez, es una alarma constante de noticias y tips.

Twitter sin duda informa, pero es como un genio autista, se la pasa en el letargo, metido en sus cosas, diciendo lo que hace cada quien y de repente, ¡zaz!, despierta para decir "En este link está la transmisión en vivo del Congreso", "Se acaba de caer un avión", "Explotó una refinería" o "No hay paso en Eje Central a la altura de Juárez".

La creación de Jack Dorsey, entre miles de mensajes que son paja, se está consolidando como una gran fuente concentrada de noticias, más allá de los concentradores de noticias como Google o Yahoo. Y la paja estará ahí por mucho tiempo, sin duda.

Y más allá, apenas en la madrugada del jueves 22 de octubre, mientras por una hora, en Twitter había una efervescencia por la información sobre la explosión en una refinería de Puerto Rico, las agencias DPA, Reuters, Notimex y EFE dormían.

Pero Twitter se tropieza, como el autista, no se le puede creer al 100%, carece de veracidad, de exigencia, es frívolo, se distrae... es un gran genio metido en su mundo.

Está de más decir que, pese a que por un lado aparece como un gran democracia, está visto que no lo es, que cada quien, sobretodo quienes han encontrado en internet un medio para sobrevivir, van por el lado egoista, donde el usuario sólo ve interés personal.

El mejor ejemplo es la postura de un grupo de twitteros que acudieron al Senado para reclamar impuestos a internet. Nadie los nombró, nadie dijo que fueran como representantes, pero iban exclusivamente a defender algo que sí les afectaba. No pusieron el dedo en la llaga del IVA o el ISR que es la gran injusticia fiscal que sufre el país.

Cabe decir que Twitter está evolucionando y que poco a poco margina en grupos de interés, y esto es un gran beneficio para el informador profesional que llega a millones de lectores, escuchas y televidentes. Porque Twitter se mantiene muy al margen de los grandes grupos sociales.

Twitter es sorprendente... pero es como Dustin Hoffman en Rainman, requiere de un hermano abusivo que lo explote.

A propósito, pásenle a mi espacio en Twitter.

viernes, 31 de julio de 2009

Extinciones humanas



¿Qué mirada de desconcierto habrá puesto el hombre de Neandertal cuando por primera vez vio al hombre de Cro-magnon (antecesor directo de nosotros), una especie diferente a él? ¿Y luego qué habrá sentido, cómo se habrán conmocionado esas enormes fosas nasales, al oler a todos los suyos extinguirse, avasallados por quién poseía una forma más sofisticada de pensamiento y una tecnología superior, hace más 30 mil años atrás?

Tecnología y extinción.

No podría sorprendernos ahora una especie diferente a la nuestra. ¿O sí? Aquí en la Tierra, al menos, parecemos los amos y expeditos para transformarlo todo y destruirlo como nos plazca. No nos vamos a levantar mañana con la angustia de enfrentarnos a un similar. Nuestros iguales son suficiente enemigo, y a eso parecemos estar persistentemente abocados.

Camino por una avenida de la ciudad de Córdoba, antes de que la lluvia desatada lo inunde todo. Y me encuentro con este señor que está montado sobre un aparato extraño, algo que no se ve con facilidad todos los días. Es una suerte de bicicleta partida por la mitad. La llanta da vueltas pero el hombre no avanza. Sale chispas, como si algo estuviera fallando en la máquina, y él sólo le soba con un cuchillo por la parte superior, como diciendo "mira, que si no avanzas te voy a dar con esto".

Me detengo.

-Le voy a tomar una fotografía...-, le digo mientras busco en mi maleta mi propia herramienta para conseguirlo.
-Sí, sí-, acepta él sin dejar de trabajar. Cuando ya he tomado algunas vistas, me señala que ahora me baje de la banqueta y lo haga desde esa nueva posición. Doy un salto.

Semanas antes había buscado a este personaje para un reportaje sobre oficios en extinción. En la ciudad de Tehuacán encontré a Jaime Hernandez, que cumple con el trabajo de afilar cuchillos y tijeras, pero desde su taller donde además elabora piezas para mecánica y tornería, algo diferente del hombre que, antaño, iba empujando la rueda haciendo sonar un silbato.

-Por cierto, ¿tiene el silbato?

Busca en el bolsillo de su camisa y extrae un aparato de plástico que tiene unos siete agujeros que van a dar a pequeños tubos de distintos tamaños, uno más grande que el siguiente.

-Sabe, lo estaba buscando hace unas semanas. Ya no hay muchos afiladores como usted, ¿verdad?
-¿Cómo no? Aquí estoy yo...
-Sí, aquí está usted, pero ya no se los ve por las calles. Es muy raro...
-No. Sí hay...

Y sí, tiene razón: los hay. Ahí está él.


martes, 21 de julio de 2009

Tuertos en el reino de los ciegos

Para quienes viven con internet, que en México y el mundo somos una minoría y para quienes viven de internet, nos resulta muy fácil decir, "la influencia de...", "el impacto de...", "la revolución de...", particularmente, quienes han encontrado en su opinión y la candidez de los anunciantes una oportunidad para ganar algunos pesos o dólares vía publicidad, sea como bloguero o como "consultor".

Quienes blogueamos, twiteamos y presumimos de andar en "social media", somos tuertos en un reino de ciegos. Algunos abusan de la ingenuidad de los internautas comunes y otros simplemente blogueamos, twiteamos y andamos en "social media", así de fácil.

Los más curiosos de "social media" son aquellos comunicadores que creen que están haciendo periodismo. Ya se decía aquí sobre esa inútil disputa entre bloggers y periodistas, hay un error de origen, confunden gimnasia con magnesia y le llaman periodismo a poner links, inventarse listas de lo mejor o peor, hacer clubs de internautas afines y analizar artículos cómodamente frente a una pc (o en el mejor de los casos una Mac).

Esta clase de comunicadores regularmente no cree en la objetividad, creen que la opinión en sí es noticia, abusan de la declaracionitis y los hechos sólo ocurren cuando viene, ahora sí, de lo que ellos detestan, los medios tradicionales que aún mantienen un eje periodístico que sale a la calle y busca la nota con reporteros.

Hace unas horas platicaba con un colega del diario, comentábamos que el nuevo periodismo, decían algunos gurús blogueros, parte de la "nueva forma" de redactar la noticia, de cómo se cuenta la historia, y coincidíamos (y con cierta validez dado que sumamos más de 30 años de experiencia) en que es una falacia, aun se requiere talento y eso no lo da una cuenta de Twitter, un club "social media", un blog, sino la experiencia en la calle. Tiene que pasar muchas pruebas, mucha lectura... mucha calle... mucha mucha crónica...

Para reforzar estos argumentos basta recordar tres hechos, que no opiniones ni declaraciones, que han ocurrido en las últimas semanas: las elecciones en Irán, el golpe de Estado en Honduras y la muerte de Michael Jackson.

Un "comunicador social media" piensa que periodismo es ponerse verdecito en su avatar para representar una causa, un periodista real en tanto, corre entre manifestantes, atestigua una muerte y la relata para un medio impreso, su blog, su sitio Facebook o Twitter. Un "comunicador social media" se distrae del caso Honduras porque no le interesa el país, porque no entiende "la causa", en tanto, un periodista real se pelea con militares que intentan marginarlo de los hechos. Un "comunicador social media" se regodea de ser el primero en poner el enlace de TMZ.com para dar a conocer a su grupo la muerte de Jackson, enlaza también el sitio oficial de Jackson, todas las ligas que acumula Google News y de paso se toma tiempo para analizar cómo fluyó la noticia, un periodista real busca con rapidez verificar el dato de la muerte del cantante, busca al forense, se filtra entre médicos. No fue internet, fueron verdaderos periodistas los que dieron la noticia.

El comunicador en línea confunde agilidad con veracidad y no se avergüenzan ante el error con tal de darlo primero. Para un periodista eso es imperdonable, vergonzoso.

Hoy, comunicador, en muchas ocasiones, empresario dentro de "social media" no creen tanto en la noticia, sino en la diversidad de opiniones, no cree en hechos porque no los conoce, no sale a buscarlos salvo excepciones que rebotan su trabajo en los mal llamados medios "tradicionales", creen que la noticia tendrá otra característica por estar en internet. Otra falacia, la noticia no pierde sus características esté en un medio u otro.

Confunden noticia con opinión, creen que existe una "democracia de contenido" y no, no es así. Si se trata de hechos o noticias, no hay tal democratización, lo que hay es un medio amplio para opinar, pero opinar, es un contenido muy barato y muy ligero en cuestiones informativas, aporta poco para informar, aunque mucho para tomar decisiones... aún las equivocadas. El "comunicador social media" cree que existe el periodismo ciudadano y ese es un grave error, decir algo, no es precisamente noticia y liberar los hechos sin sentido, aun algo como el garbanzo de a libra que se topó TMZ, tuvo credibilidad mayor cuando lo liberó una institución de años, LA Times, ambas, haciendo trabajo periodístico, no opinando.

Este "comunicador", que ha aprendido bien como llevar un mensaje, no es periodista, tampoco lo es partiendo de su necesidad de "vender" contenidos, porque el periodista es un personaje comprometido, con una vocación de servicio... no vende... si el "social media" cree que el siguiente paso es la venta de información, está retrasado de noticias, ese ente se llama freelance desde años, y si vende se vuelve mercenario si su trabajo no está comprometido con una sociedad más justa. Quizás la novedad sea ese afán de reuniones que tiene el "comunicador social media" donde convoca a decenas, pero sólo dos o tres son beneficiados.

Por otro lado, el llamado "periodismo ciudadano" tampoco es una novedad que surgió con internet. Siempre los medios han recibido llamadas y cartas con denuncias, que ahora cualquiera pueda subir un mensaje a internet, no da calidad periodística a una denuncia. Falta el proceso, el "filing", el talento para jerarquizar y redactar las cosas... como "más o menos" lo hace un buen periodista.

No hay tal revolución, lo que se aprecia es una falacia, tomando en cuenta que periodistas que usan internet y "comunicadores social media" somos tuertos en un reino de ciegos. El mundo real sigue girando sin necesidad de conectarse.

martes, 23 de junio de 2009

Los aprovechados

Este lunes, en el límite de las fechas para publicar encuestas, en algunos diarios del estado de Veracruz (Diario de Xalapa e Imagen, por ejemplo) apareció un encarte titulado Decisión 2009.

En él se hace un recuento de encuestas, algunas ya públicas otras inéditas, en las cuales la constante es la tendencia del triunfo para los candidatos del PRI de los 21 distritos en el estado de Veracruz.

Lo destacable, para quienes nos interesa una democracia justa, no es la libertad para publicar las más de 30 encuestas que salieron en ese pequeño papel sin análisis, donde también se evalúa la labor del gobernador Fidel Herrera y el presidente Felipe Calderón, sino la fuente de esta información, que para el caso es una agrupación que se llama "Transparencia Ciudadana AC" que se hace responsable del encarte.

Como periodista me pregunto varias cosas y las lanzo para que se puedan contestar:
¿Quién pagó la impresión, las encuestas y los encartes?
¿Qué es Transparencia Ciudadana, cuándo se fundó, cómo, dónde están sus oficinas?
¿Quién dirige Transparencia Ciudadana?
¿Por qué tanto interés en dar a conocer la ventaja del PRI en Veracruz?
¿Conoce Gobierno del Estado y la Secretaría de Gobernación su existencia, está registrada?

Stop the press!!!

He decidido anular mi voto...

El mexicano ya está harto...

Negaré mi voto a cualquier candidato... no lo merecen...

Post completo en el blog Cargamento

jueves, 18 de junio de 2009

El país marchito

Menuda bronca para la conciencia del votante...

Por años, México ha vivido una constante caída de moral y corrupción políticas. Sufre por el sistema partidista y por el rentalismo permanente...

El PRI fue experto en colocar gente así... el PAN aprendió bien... el PRD en su ADN lo sabía desde que fueron priistas. Los chiquipartidos son peores, viven de las sobras que los mantienen quietos desde legislaturas que regalan pedacitos de Congreso, pedacitos de Gobierno, pedacitos de poder... dinero fácil cada elección...

Hoy se hace promoción al "voto nulo" con la "Esperanza Marchita". Se dice que será una razón para que el político tradicional vea que hay un descontento generalizado que como nunca se manifiesta en espacios realmente libres y públicos como internet: en blogs, en Twitter, en chats...

Ver post completo en Cargamento

miércoles, 17 de junio de 2009

'Gali, quiero una foto contigo!'


Manuel Ureste / Vivir para contarlo
Lo admito: ayer fui víctima del 'fenómeno fan' más ñoño que ustedes se puedan echar a la cara. Pero qué les puedo decir. Que uno a veces también es de su padre y de su santa madre, y se olvida de la compostura, de la cámara de fotos, de la grabadora y hasta de los calzones que lleva puestos ante semejante mujerón.

Bien, el caso es que venía a Córdoba la actriz, modelo y presentadora, Galilea Montijo. Mujer, como les he dicho, impresionante. De las que hacen que uno se vea al espejo y diga: pero adónde chingaos voy yo con esta cara!? (vea foto adjunta) En fin, la cuestión es que visitaba la ciudad para apoyar a un candidato político de cuyo nombre no quiero acordarme, a pesar de que tuve que pasar por el aro para poder hacerme la foto con 'la Gali'.

En Los Portales me acompañaba Alejandra Medina, editora de El Mundo de Córdoba. Rápidamente tomamos posiciones en una mesa estratégica muy cercana a la que ocuparía la actriz y el séquito que la acompaña. El lugar y la hora eran los indicados por el comunicado de prensa: las 14 horas. Sin embargo, el restaurante lucía tranquilo, con los meseros caminando de un lado para otro, y con la clientela de cada día.
Para hacer tiempo, comimos. Un par de filetes a la plancha con papas y ensalada. Ah, y dos cocas. El reloj marcaba ya más de las tres y media. El calor apretaba fuerte y la presencia de los medios era cada vez más intensa.
De pronto, el revuelo se hizo mayor. 'Ahí está!, ahí está', gritaba la multitud. Entonces, agarro la cámara de mi compañera editora e intento meterme entre el mar de flashazos que inundan a la famosa. Logré tomar alguna que otra instantánea. Pero eso sí: muy de lejitos. Vamos, que salió tan borrosa que no sabría decirte si era Galilea Montijo o mi prima 'la de Albacete'.

Una vez en la mesa, la actriz saluda al personal diciendo que nommmbre Córdoba es una ciudad fantástica, que le encanta venir cada vez que puede, y que está súper contenta de apoyar al candidato de su izquierda, el cual presta muchisisísimo apoyo a las mujeres que, como ella misma, han salido adelante y han triunfado con humildad y muy pocos recursos.
Sí señor, claro que sí. Muy buen discurso. Así se dice Gali!!!. Pero yo lo que quería era mi foto. Y la tenía que conseguir! Así que, envalentonado por Alejandra Medina y el fotógrafo de El Mundo, me colé por detrás del restaurante como el que no quiere la cosa silbando, fiu, fiu, y me (entro)metí entre el candidato y la hermosa actriz mexicana. Ahora Ramón! Foto, foto, y misión cumplida. Tenía el retrato con la Gali.
Pero la cosa no quedaría ahí. No, qué va: había más. Tras la entrevista con Elena, nuestra compañera de Show, mantuvimos un intenso e íntimo diálogo en medio de la masa de periodistas:
-hola
-hola, ¿qué tal? (eso lo dije ella, eh?)
-ummmm, esteeee
-(la presentadora mantiene la sonrisa)
-sabes? te veo todos los días!
-ah, si? Muchas gracias!, contesta manteniendo la mueca de oreja a oreja.

Y ya. Eso fue todo. Seguramente nuestra conversación no pasará a la historia del cine romático. Pero lo conseguí! Así fue cómo conocí a Galilea Montijo, 'la Gali'. ¡Qué mujer!

Aquí os dejo la secuencia de cómo conseguí la foto! :-)

Paso 1: Fijamos el 'objetivo' al lado de ese señor gordito


Paso 2: Nos aproximamos como el que no quiere la cosa al 'objetivo' y...

Paso 3: Objetivo cumplido!


Crédito de las fotos:
1 y 3: Manuel Ureste
El resto: Ramón Hernández, cortesía de EL MUNDO DE CÓRDOBA

domingo, 7 de junio de 2009

La comprada libertad de expresión

Cada festejo de la prensa a los cacareados día del reportero, día de la prensa, día de la libertad de expresión, día del editor zurdo o día del aviador informativo, a este, su globbero de confianza, no le queda más que sonreir y reprobar automáticamente los intentos festivos de los trabajadores de la información.

Vergüenza le debe dar a muchos reporteros, fotógrafos, editores y dueños de medios, y se la callan, de asistir a esas comilonas pagadas con dinero público, más vergüenza les debería dar aceptar regalitos durante ese día... y los otros 364 días del año, en que asisten a las conferencias de prensa y con la excusa de la cobertura se empacan desayunos, comidas, cenas y uno que otro "apoyo".

La libertad de expresión, de inicio, no es una garantía o derecho propios de la prensa o los llamados "profesionales de la información". Ahora, en tiempos de internet, es evidente (menudo conflicto tienen los gobiernos cuyos funcionarios no tienen ni siquiera una idea de lo que es un blog).

Cualquier persona con capacidad de análisis y redacción, puede hacer pública su opinión y dar trancazos informativos con dos o tres pruebas de un hecho, una fotografía excepcional o una grabación que evidencie actos de interés general.

Hoy, y antes, la libertad de expresión no ha sido un asunto de la prensa como parece ocurrir en México, y particularmente en el estado de Veracruz, estado donde por sexenios el festejo se promueve abiertamente y contados son los medios que al menos tienen un código de ética para defenderse de las comidas masivas facturadas a las autoridades.

La libertad de expresión ni siquiera se debería tomar en cuenta para un festejo, particularmente en el país donde más se encuentra amenazada la prensa.

Realmente muy amenazada.

Triste papel de reporteros y editores el asistir a cualquier evento del festejo de la Libertad de expresión donde el gobierno sabe que históricamente le puso un pie en la cabeza a la prensa.

Qué vergüenza que en la mesa las viandas viajen y los licores corran pagados por los contribuyentes que reciben una deficiente calidad de "libertad de expresión". Dinero que no es de a quien le facturan.

¿Rica la comida, qué tal la TV en la sala de regalo, el préstamo, la pintura, la próxima concesión sin tanto trámite o la borrachera fuera del festejo oficial?

Qué triste papel del trabajador de la información, porque cualquier funcionario, director, regidor, alcalde, secretario de gobierno, gobernador, diputado, senador o presidente de la república, sabe que moviendo la zanahoria irá el caballo.
Señores, ustedes allá con su politiquería, sus maniobras electorales para conservar el poder y sus intentos de gobierno, la prensa acá, con las notas, el constante pleito con la hora de cierre y los esfuerzos permanentes por enamorar cada vez al lector.

Pagadas las facturas de cientos de miles de pesos en toda la república por comidas y regalos, al día siguiente será repetitiva esa frase de altos funcionarios que indican, bien apuntado por los reporteros con sus comas y énfasis, "en mi gobierno, hay un respeto absoluto por la libertad de expresión"...

Publicado originalmente en el blog Cargamento

jueves, 4 de junio de 2009

Twitter, inútil e imprescindible

Desde hace unos meses he encontrado en Twitter una herramienta informativa y de distracción que merece muchos adjetivos positivos: divertida, oportuna, noticiosa, social y ágil; pero también: demandante, inestable, dudosa y distractiva... aunque hay más...

Sin propósito alguno, real, Twitter forma parte de la llamada "social media", un conglomerado de herramientas o recursos de internet que permiten una comunicación personal y a la vez masiva con los usuarios de internet.

Pero, como diría el Profesor Brinco (Frink) de Los Simpson (capítulo La lucha educativa - sexta temporada) cuando le negó a Tino el uso de su carrito para niños porque "no lo disfrutarían a nivel que yo lo disfruto", Twitter es algo parecido, sólo lo disfrutan usuarios de determinado nivel, los usuarios que frivolizan en sus comentarios pasean en este recurso como si fuera una sala de chat, intentando entablar diálogos sin atender las alertas de informativas reales y falsas. Diciendo lo que hacen o piensan porque originalmente esa fue la razón de Twitter, un espacio para decir lo que se está haciendo, el eslogan-pregunta lo dice todo "What are you doing?". (Y parece que ese fin quedó corto para el uso que han encontrado la mayoría de los usuarios)

Para quienes sí consiguen su objetivo, Twitter es incluso una posibilidad de inicio de análisis de los fenómenos que ocurren en México y el mundo, es una vitrina personal y empresarial publicitaria donde se anuncian ofertas (ciertas y falsas); nuevos textos de blogueros; enlaces curiosos; un hilo de noticias; empresas y personajes reales y suplantados; miles de ocurrencias, discusiones... todo cabe en Twitter y nadie cobra y no se ve por dónde se pueda cobrar hasta este momento, salvo que se alquilen como twitteros ajenos y se cree un nuevo oficio de twitteador para varias empresas o personajes.

Y vaya que han surgido personajes que ahora, como nunca, están "al alcance" de la gente, tanto como lo están en Facebook. De aquí que parte de la revolución de "social media" es que les está arrebatando a los medios masivos, la oportunidad de respuesta y las fuentes, las que se han colgado de internet sea con una página, blog, Facebook, Twitter o cualquier red social, evitan la intermediación de diarios, radio y TV y le dan al usuario la información de primera mano, la apócrifa también.

Los gurúes, porque ya se ha creado esa categoría en el ambiente, del Twitter, aprovechan los otros espacios para tener una mordida de followers y difunden cánones ocurrentes en una tarea de editores empíricos, así vemos que fluyen las 10 reglas del Twitter, como sobrevivir en Twitter, Twittear como experto, las 7, 11, 20 cosas que debes saber de Twitter o Enseña a tu mascota a que sea la más followeada... y linduras similares...

En lo personal, he encontrado en Twitter una genial oportunidad para ejercitar mi síntesis, ya que las ideas completas deben resumirse en 140 caracteres.

Es, dependiendo de la capacidad, como diría Frink, que se va a disfrutar Twitter aunque como recurso financiero para los usuarios, aún haya miles de dudas de cuál será el esquema de negocios que, para muchos que vivimos de informar y enterarnos, es lo menos que interesa mientras tengamos una labor "normal".

Dentro de la maravillosa red, Twitter es una maravilla más, es como la luz para los conejos que quedan deslumbrados y sin saber qué hacer. Es un mar informativo donde, a riesgo de no saber nadar, invariablemente hay muchos ahogados.

Y ahora, con su permiso que este, su globbero de confianza, se tranforma en twitteador y se retira para anunciar que liberaré mi post en mi espacio de Twitter @jccortes

Publicado originalmente en el blog DeTocho