El autor fue Fredy Ruiz Condori que es parte de los bloggeros que participan en "El Blog Dominical"...
Felicidades
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Todos informan, pero...
>> La labor de informar sigue en pie para los diarios, aún con la diversidad de internet, la web no ha conseguido el peso de los medios tradicionales. Por ahora, el lector tiene más que leer, tanto que se podría decir que está abrumado y disperso
II Fredy Ruiz Condori
Al inicio de nuestra historia, cuando vivíamos en cuevas, existía una criatura que no podía caminar. Sus padres lo alimentaban, confortaban y todo lo que conocía este pequeño se reducía a las rocas que lo rodeaban en una tenue oscuridad. Su madre, que pasaba casi todo el día con él, le iba contando con gestos y torpes articulaciones lo que ocurría en el día: que se habían enfrentado a la bestia, que encontró un fruto verde o que había llovido. Nunca la criatura había salido de la caverna. Toda la información le era administrada mediante historias. Un día algo chocó contra las paredes y un gran hueco se hizo. Cuando la criatura vio la intensa luz del mundo exterior y algo, que por el rugido descomunal parecía ser la bestia sobre su cabeza, quedó completamente ciega.Mucha información podría abrumarnos. Durante cientos de años la gente ha sido como criaturas a las que se le han contado diversas historias. Cuando los medios de comunicación no eran tan sofisticados, era complicado hacer comprender cómo era una realidad tan compleja más allá de aquéllos que nos rodeaban. Homero narraba a los griegos aventuras épicas, ni quién podría corregirlo en la precisión de los hechos, no había dónde corroborarlos; con la aparición de los libros se tenía que imaginar profusamente; la prensa adecuaba el mensaje a un público específico; con el inicio de la radio, podíamos oír la voz de los personajes, la música y captar otras circunstancias; la televisión nos deslumbró, parecía tenerlo todo: imagen en movimiento y audio, nos transportaba por medio de una caja a otros espacios con cómoda facilidad. Pero hasta ahí se puso un punto y aparte. Algo cambió.
Se hizo internet, que a estas alturas ya no es un medio de comunicación más. Es la revolución de la información, de la comunicación y de la manera cómo se configura el mundo. Esta plataforma virtual ha reunido todo lo anterior -texto, audio e imagen- con gran potencialidad e inimaginables aplicaciones. Nos ha lanzado a algo totalmente nuevo y (escalofriante) maravilloso: la posibilidad de que cada ser humano sea creador promiscuo de información.
Ser un referente, un divulgador y hasta un protagonista del mundo nunca había sido tan fácil. Crear información no está de moda: es el presente y el futuro de una sociedad globalizada. Va más allá incluso de la propia funcionalidad de tener una herramienta tan valiosa.
Los optimistas ven a internet como la democratización y la libertad de poder acceder a los conocimientos. Los que no podrían ser llamados pesimistas, sino más bien los expectantes, la ven como un riesgo de incalculables consecuencias para la humanidad y su cultura. “Son los mejores tiempos, son los peores tiempos”, con estas palabras inicia el documental Epic 2015, elaborado por Robin Sloan y Matt Thompson en el que un ficticio, pero posible, museo de los medios de comunicación en el año 2015 narra cómo el periodismo desaparece y es remplazado por una plataforma de internet en constante evolución.
Periodismo y periodistas
“El hábito de comprar un periódico a diario se debilitaba de una generación a la siguiente”, asegura el escritor Paul Starr, en el ensayo “Adios a la era de los periódicos (se inicia una nueva era de corrupción)”, publicado en la revista The New Republic, y apunta como dato que el porcentaje de estadounidenses que compra un periódico es hoy la mitad de lo que era en el año 1945.
Hilda García Villa, Directora de Contenidos de América On Line Latinoamérica y Subdirectora Multimedia de El Universal, evalúa este panorama:
-Es muy prematuro aún decir que la prensa desaparecerá. Es cierto que muchos medios impresos han cerrado sus ediciones para quedarse sólo con versiones en línea, pero eso no es una cuestión exclusiva del ascenso de internet. Tiene que ver con una conciencia ecológica, con un descenso en la lectoría desde la década de los 60, con la irrupción de la televisión, pero sobre todo, con una fuerte crisis económica a nivel mundial que ha hecho descender los niveles de inversión publicitaria.
El problema que ve Paul Starr, también profesor en la Universidad de Princeton, es que las noticias son bienes públicos ofrecidos por la prensa y que han servido como un sistema de alarma ciudadana, además de vigilar al Estado y controlar los abusos privados. “Es verdad -agrega- que en muchas ocasiones no ha realizado esas tareas tan bien como era debido; pero hoy lo que está en duda es si en el futuro podrá continuar cumpliendo esas funciones”.
De hecho internet no sólo da cabida a la voz de los ciudadanos comprometidos con una sociedad justa. Da también la libertad para publicar engaños, calumnias y una distorsión de la realidad a favor de intereses particulares o de grupo. Basta ver la variedad y polaridad de los comentarios que generan las noticias publicadas por algunos diarios en su versión web, o los más diversos textos de los blogs que, en algunos casos, bajo el anonimato se explayan con abundancia sobre temas de interés social. (Algunos tienen un ánimo incendiario). En México, con las recientes elecciones de julio, se vivió un ejemplo claro. Las denuncias contra candidatos se juntaron con las injurias. ¿Cómo distinguir lo verdadero de lo falso? ¿Qué hacer con este reguero y revoltijo de datos? Sólo un lector acucioso que cruzara información con otros medios podía acercarse a la verdad. Pero esa nunca fue su labor. Lo hacen los periódicos en las redacciones cada tarde. ¿Tendría el lector que hacerlo en algún momento si todo estuviera en internet? ¿Querría hacerlo?
En un reciente estudio de la University College London, publicado por la BBC, se revela que los jóvenes actualmente están cambiando sus hábitos de lectura, ya que al hacer una búsqueda por internet “se ojea todo de manera superficial, en lugar de leer un texto de forma detallada”. Para el gurú de internet canadiense Don Tapscott lo único que ha hecho la web es que los jóvenes “pasen menos tiempo delante de la televisión” -cita el informe de la BBC-. Cuando están en la red, “en lugar de ser espectadores pasivos de los videos de otra persona, están leyendo, pensando, organizando y compartiendo sus propias ideas”.
¿Pero entonces qué le ocurrirá a la prensa? Nadie podría tener una respuesta cierta. Todas son especulaciones y proyecciones. La periodista, Subdirectora Multimedia de El Universal, Hilda García Villa apunta:
-Lo importante no es especular sobre si los diarios desaparecerán o no. Lo más importante es ver la manera cómo los periodistas vamos a mantener la calidad en nuestro trabajo. Una nota, por más que sea en tiempo real y de unos cuántos párrafos, deberá ser bien escrita y cumplir con la ética y los objetivos básicos de nuestra profesión. El formato puede ser la televisión, la computadora, el celular o cualquier otro que aparezca. Si la prensa escrita está en crisis, no debemos permitir que lo que entre en crisis sea el periodismo.
El periodista Humberto Castelló, en sus palabras de despedida como director de la redacción del diario Nuevo Herald, explicó que se iba porque no estaba dispuesto a aceptar el despido de más personal, ante la crisis financiera del Grupo McClatchy, dueño del medio. Les dijo a los periodistas, que le rodeaban parados o apoyados en sus escritorios: “Nosotros no venimos aquí por un salario... venimos por una profesión, por un amor y por un respeto a nuestro trabajo”.
“Periodistas habrá siempre, como narradores”, ha sentenciado en más de una ocasión el escritor argentino Tomás Eloy Martínez. En un mundo donde lo que abunde sea proveedores, recopiladores o trapaceros de la información, lo que quizás distinga a los periodistas y su labor sea la manera particular de contar historias verdaderas. Buenas historias.
Internet acaba de cumplir 20 años. Algunos dicen que el acto periodístico ha existido siempre, desde aquella pequeña o gravitante necesidad de saber qué es lo que pasó fuera de la caverna y que uno no pudo ver. Y luego el compromiso fiel y moral de quien narra esa realidad. Así ha sido. Es difícil pensar que tantas historias contadas pierdan sentido. Porque lo que se sabe de internet, en estas dos décadas, es que ha venido a darle un vuelco a todo lo conocido antes con alucinantes resultados. Al periodismo sólo le quedará perseverar en su esencia.
Hombre! da gusto trabajar con gente como Fredy! Se nota que le gusta su trabajo, y estoy seguro que no a todos los que se dicen periodistas les gusta su chamba... Al final terminan por poner pretextos, quejas, y más... Fredy no lo hace... Se entrega, pone inclu$o de su bolsillo, dedica tiempo... Ama, se nota que ama esta chamba!
ResponderSuprimirMuchos deben (¿o debemos?) aprender de la pasión que él le pone a este hermoso trabajo... De nuevo amigo, felicidades! Ahora a seguir creciendo, porque nunca terminaremos de hacerlo! Con aprecio y cariño... J. Antonio Marín Bañuelos!
Felicidades Fredy por tu premio merecidísimo. Sin duda, eres todo un ejemplo de constancia y superación. Si TODOS acá tuviéramos las ganas que tú le pones a diario... otro 'mundo' sería posible.
ResponderSuprimirEnhorabuena de nuevo.
Tu amigo Manu.